Pérdida de peso (grasa) de forma saludable y eficaz
Salir del Estado de Obesidad: Éxito de un Paciente mediante MétodoBaigenE
Salir del Estado de Obesidad: Éxito de un Paciente mediante MétodoBaigenE
Resumen
Los objetivos de la reducción de peso en adultos con obesidad están orientados a la pérdida y mantenimiento del peso a largo plazo y a la mejora de las comorbilidades asociadas a esta enfermedad.
En nuestra revisión de hoy, exploraremos la historia de un paciente varón de 41 años que había experimentado un aumento de peso progresivo en los últimos años, alcanzando un estado de obesidad, influenciado en parte por una lesión en la rodilla que le limitaba físicamente, reduciendo su capacidad para mantenerse activo.
Este caso clínico muestra la notable transformación en la composición corporal y ganancia de fuerza de este paciente, gracias a una estrategia personalizada de intervención nutricional y entrenamiento de fuerza diseñada en Baigene, basada en un estudio genético del paciente y en su evaluación ambiental y clínica.
Descripción del Caso
Paciente: Hombre, 41 años.
Evaluación inicial:
- Composición corporal: 103,3 kg de peso, 30,8 kg/m2 de IMC (Índice de Masa Corporal), 27,1 kg de masa grasa, 26,23 % de grasa corporal, 43,6 kg de masa musculo esquelética, 1,02 cm de relación cintura-cadera, nivel de grasa visceral de 12.
- Test morfo-funcional y de fuerza: análisis de la postura estática, centro de gravedad, valoración en camilla: dolor en la rodilla izquierda con un diagnóstico pendiente, y molestias persistentes en el hombro derecho. Fuerza máxima (cuádriceps dcho: 400N, cuádriceps izq: 300 N, isquio izq: 280 N, pecho: 285 N, espalda: 1110 N). Peso capaz de desplazar en el ejercicio: Tabla 2.
- Cuadro médico: obesidad con problemas digestivos que derivan en estreñimiento, cirugía reciente en el menisco interno de la rodilla derecha.
- Medicación previa: sin medicación.
- Estudio genético en base a análisis de polimorfismos, como una herramienta determinante de apoyo para el diseño del plan nutricional y entrenamiento de fuerza. Se realizó el análisis genético BAIGENE® en base a diversos FACTORES CLAVE para su objetivo, que indican su predisposición a gestionar de forma menos eficaz los carbohidratos y grasas, vasodilatación, resistencia a la pérdida de peso, tipología de fibras lentas, predisposición al sobrecalentamiento muscular durante el ejercicio, detoxificación intermedia y predisposición genética a intolerancias alimentarias (lactosa).
Diagnóstico inicial: Obesidad Grado I, según IMC. La cirugía reciente en rodilla derecha, y los dolores y molestias referidas por el paciente en rodilla izquierda y hombro derecho, respectivamente, no solo limitaban su capacidad para realizar actividades diarias, sino que también le impedían llevar una vida activa y saludable.
Objetivo principal: Conseguir una pérdida de peso saludable y mantenida a largo plazo, mediante la pérdida de masa grasa y mejorar su fuerza, movilidad y, lo más importante, aliviar sus molestias articulares.
Intervención Nutricional
Teniendo en cuenta el análisis genético, y para la intervención nutricional inicial, se tuvieron en consideración los factores más limitantes a la hora del diseño: hidratación, metabolismo de las grasas y carbohidratos, inflamación, detoxificación, metabolismo del hierro, tono vascular e intolerancia a la lactosa.
Se planteó inicialmente la mejora el patrón dietético para abordar una pérdida de peso, mejorando la composición corporal del paciente. Para ello se diseñó un plan dietético personalizado encaminado a reducir la masa grasa, asegurando el consumo y absorción adecuados de nutrientes y manteniendo una cantidad de músculo adecuada. Asimismo, el objetivo de pérdida de peso se trabajó para que fuese de forma saludable y mantenida a largo plazo.
Acorde al objetivo de pérdida de grasa, se adoptó inicialmente una dieta rica en proteínas para mantener el estado de saciedad y preservar la masa muscular, se incluyeron en la dieta grasas de calidad saludable tipo omega-3, se incorporaron fibra y semillas, y se eliminó la lactosa, dada su predisposición de intolerancia, para evitar la aparición de procesos inflamatorios secundarios. En el diseño de la dieta se consideró la necesidad de asegurar una adecuada hidratación del paciente.
Conforme el paciente fue perdiendo peso, se fueron ajustando progresivamente las cantidades totales de lípidos, proteínas y carbohidratos para mantener un déficit calórico, incluyendo un patrón de dieta mediterránea.
Para mantener el peso objetivo una vez alcanzado, se incrementó la ingesta de proteínas. Sin embargo, el paciente experimentó un empeoramiento del estreñimiento, por lo que se redujo la cantidad de proteínas y se continuó incorporando fibra, semillas, fruta y verduras en la dieta.
Intervención Entrenamiento de Fuerza
En el estudio genético realizado para el diseño de entrenamiento de fuerza se llevó a cabo un análisis de predisposición de sufrir lesiones sin contacto en ligamentos y tendones, tipología de fibras musculares, predisposición a presentar mayor o menor potencia aeróbica, fatiga muscular e inflamación.
Además de examinar los resultados genéticos, se realizó una valoración postural del paciente para observar posibles descompensaciones, seguida de un test en camilla para analizar con mayor detalle sus puntos débiles a nivel muscular. A partir de este análisis ambiental, junto con el estudio de sus resultados genéticos, se diseñó un plan de entrenamiento de fuerza personalizado. Este plan fue implementado y supervisado de manera continua por un entrenador personal del equipo de Baigene.
Componentes del programa de ejercicio:
Frecuencia: 1 sesión por semana de 30 minutos.
Protocolo de fuerza: El trabajo de fuerza inicialmente consistió en la realización de tablas de ejercicios predominantemente isométricos para proteger sus articulaciones, con un diseño de introducción de ejercicios dinámicos más avanzados según progresión, para fortalecer las áreas afectadas sin poner en riesgo su recuperación.
Resultados
A nivel de composición corporal, en la Tabla 1 se muestra la evolución de la composición corporal del paciente tras la intervención:
| Inicial | Tras intervención | |
| Peso (kg) | 103,3 | 91,2 |
| IMC (kg/m2) | 30,8 | 27,2 |
| Masa grasa corporal (kg) | 27,1 | 14,7 |
| Porcentaje de grasa corporal (%) | 26,2 | 16,1 |
| Masa musculo-esquelética (kg) | 43,6 | 43,5 |
| Nivel de Grasa Visceral | 12 | 7 |
Los resultados en su composición corporal tras diez meses de intervención fueron sumamente satisfactorios. En un período de siete meses, logró una reducción de peso significativa, pasando de 103,30 kg a 91,20 kg (Tabla 1; Figura 1b), manteniendo este peso estable durante los últimos tres meses. Cabe destacar que la pérdida de 12 kg de peso se correspondió con pérdida de masa grasa. Además, antes de comenzar su plan dietético y el entrenamiento de fuerza personalizados, su porcentaje de masa grasa era del 26,23%. Tras la intervención se ha reducido al 14,24%, lo que ha permitido una mejora de la composición corporal, un estado físico más saludable, y el paciente ha pasado de ser diagnosticado con obesidad a estar fuera de esta categorización, según estimación de porcentaje de masa grasa basado en las directrices de la ASBP (American Society of Bariatric Physicians). Estas directrices establecen que los hombres son considerados como obesos cuando su grasa corporal es ≥25%, y en el caso de las mujeres cuando es ≥30%. Este éxito también se ha visto reflejado en la reducción del ratio cintura-cadera y el nivel de grasa visceral durante el periodo de intervención, parámetros que también nos dan información sobre el riesgo de obesidad y enfermedades cardiovasculares asociadas.

En la Figura 1b se observa la reducción progresiva de peso, correspondiente a pérdida de masa grasa (Figura 1a), sin disminución de masa muscular (Figura 1a), cuyo valor se ha mantenido en un valor alto desde la valoración inicial (Tabla 1).
Además de la mejora en la composición corporal, el paciente mejoró sus problemas digestivos manteniendo un peso saludable.
En cuanto a la ganancia de fuerza y recuperación del paciente, se observó una mejora notable en un plazo de apenas dos meses. Al finalizar el segundo mes de entrenamiento de fuerza, las molestias en sus rodillas y hombros se redujeron drásticamente hasta desaparecer por completo. Esto permitió la transición de un trabajo predominantemente isométrico — diseñado inicialmente para proteger las articulaciones del paciente — hacia un programa de ejercicios dinámicos más avanzados. Esta transición fue crucial para fortalecer las áreas afectadas sin comprometer su recuperación.
A través de un enfoque meticuloso y progresivo, el paciente experimentó una mejora exponencial en sus niveles de fuerza en el octavo mes (Tabla 2). En la Tabla 2 se muestra la mejoría de la fuerza del paciente. Por un lado, se observa que se aumenta el peso que era capaz de desplazar en cada ejercicio y, por otro, el tiempo que era capaz de realizar el esfuerzo (TUL).
| Ejercicio | Peso Inicial / TUL | Peso tras intervención / TUL (mes 9) |
| Chest press/Pecho | 36 kg / 80” | 52 kg / 90” |
| Pull down/Espalda | 60 kg / 70” | 100 kg / 110” |
| Leg extensión/Pierna | 120 lb / 100” | 210 lb / 100” |
| Leg curl/Pierna | 45 kg / 120” | 76 kg / 95” |
En cuanto a la postura y test de fuerza, tras la intervención de fuerza, se observó también una mejoría postural y en fuerza máxima (cuádriceps dcho: 410N, cuadriceps izq: 360 N, isquio izq: 378 N, pecho: 295 N, espalda: 1200 N).
Además de los beneficios físicos, la evolución del paciente fue notable en otros aspectos. Los resultados del test de camilla tras tres meses de intervención mostraron una mejora general considerable, reflejando no solo un aumento en su fuerza y movilidad, sino también en su postura, con un margen adicional de mejora que en la actualidad se continúa trabajando con el paciente.
Conclusiones
Este caso clínico demuestra que un enfoque integral y personalizado en nutrición y ejercicios de fuerza es esencial para el éxito en el tratamiento de la obesidad, especialmente cuando se complica con lesiones y recuperación post-quirúrgica. La conjunción de valoraciones y análisis del MétodoBaigene al inicio (Genética+Ambiente), un plan nutricional adecuado y un programa de ejercicios de fuerza adaptado permitió no solo una pérdida en porcentaje de masa grasa significativo sin pérdida de masa muscular, sino también una mejora funcional en una lesión de rodilla tras la intervención, y dolores y molestias en la otra rodilla y un hombro, proporcionando al paciente una nueva oportunidad para llevar una vida más activa, libre de dolor y saludable.
Este éxito inicial sugiere que la dinámica de mantenimiento está en marcha y, si se continúa con los hábitos actuales, es probable que el paciente mantenga el peso objetivo alcanzado en el futuro. Hoy en día, el paciente disfruta de una vida más activa y libre de dolor. El haber conseguido el objetivo del paciente y mejora de la salud ha sido una señal muy positiva que refleja el compromiso, la disciplina y la capacidad de adaptación del paciente, y de los profesionales de nutrición y entrenadores de Baigene que le han diseñado planes personalizados, guiado y asistido en este proceso.
SI quieres más información puedes contactar o mandar un whatsapp a 640095023/o escribir a imanol@baigene.com