“Mejora de la Salud, Sueño y Concentración en Personas con alto nivel de estrés y exigencia laboral: Éxito de tres Pacientes mediante MétodoBaigene: entrenamiento personal y nutrición personalizados

Introducción

En la actualidad, muchas personas se ven atrapadas en un ciclo de estrés debido a la falta de tiempo y a los niveles de responsabilidad familiar o laboral, entre otros.

Un estado prolongado de estrés y la sobreexposición al cortisol y otras hormonas del estrés se asocia con un aumento significativo en el riesgo de desarrollar diversas patologías. El estrés puede afectar negativamente el bienestar general, la calidad del sueño y la concentración efectiva, que son esenciales para un rendimiento óptimo y una salud duradera. Las personas sometidas a altos niveles de estrés a menudo experimentan dificultades para conciliar el sueño, lo que no solo impacta la capacidad cognitiva y el estado de ánimo, sino que también contribuye a problemas de salud como trastornos metabólicos y enfermedades cardiovasculares, además de debilitar el sistema inmunológico. La restricción del sueño provoca un aumento en los niveles de grelina y una disminución en los de leptina, lo que resulta en un desequilibrio en la regulación del peso y el apetito, incrementando el riesgo de sobrepeso y obesidad, especialmente en relación con la acumulación de grasa visceral.

¿Qué acciones se recomiendan en estos escenarios?

En nuestra entrada de hoy, presentaremos la historia de tres pacientes de mediana edad, que ocupan puestos de alta responsabilidad en diversos sectores laborales y que han experimentado niveles elevados de estrés durante un gran periodo de tiempo, además de los síntomas derivados como la falta de energía, el insomnio, la dificultad para concentrarse y el aumento de peso.

Esta revisión muestra INDICADORES de la mejora notable en la calidad de vida y bienestar general de estos pacientes, así como en la mejora de la composición corporal y ganancia de fuerza, gracias a la estrategia personalizada de intervención nutricional y entrenamiento de fuerza en Baigene, basado en un estudio genético de cada paciente y en su evaluación ambiental y clínica. Su mejoría ha influido directamente en su salud, estado de ánimo, aumento de energía, productividad y en la toma de decisiones, aspectos clave para quienes lideran equipos o empresas.

Descripción del Caso

Pacientes: 45 a 50 años.

Evaluación inicial:

Como siempre en el MétodoBaigene inicialmente se realizó nuestro estudio genético en base a análisis de polimorfismos, como una herramienta muy importante de apoyo para el diseño del plan nutricional y entrenamiento de fuerza. Estos polimorfismos son pequeñas variaciones en el ADN que pueden influir en cómo funciona nuestro cuerpo y responde a diferentes estímulos, ya que puede afectar al modo en que respondemos a un determinado entrenamiento, o en asimilar mejor o peor un determinado nutriente.

Se realizó el análisis genético BAIGENE® en base a diversos FACTORES CLAVE para su objetivo, que indican su predisposición a gestionar de forma menos eficaz los carbohidratos y grasas, vasodilatación, inflamación, resistencia a la pérdida de peso, tipología de fibras musculares, predisposición al sobrecalentamiento muscular durante el ejercicio, eliminación de sustancias tóxicas por el organismo, algunas intolerancias alimentarias, etc. A partir de esta información, el equipo de nutricionistas y entrenadores de BAIGENE personalizó tanto sus rutinas de ejercicio como la dieta, diseñando y supervisando un plan personalizando, optimizando así sus resultados y mejorando su bienestar general.

Se realizó una valoración ambiental para la personalización de ejercicio y nutrición:

-Test morfofuncional y de fuerza: análisis de la postura estática, centro de gravedad, valoración en camilla de la fuerza de cada grupo muscular, detección de puntos débiles a nivel muscular, molestias, dolores articulares o musculares de cada paciente.

-Composición corporal (rangos generales): 26–28 kg/m2 de IMC (Índice de Masa Corporal), 23–24,65 % de grasa corporal, 35,00 – 38,60 kg de masa musculoesquelética, 0,86–0,96 cm de relación cintura-cadera.

-Cuadro médico: estrés.

-Medicación previa: sin medicación.

-Medicación previa: sin medicación.

Objetivos principales

-Gestionar de manera efectiva el sueño y el estrés gracias a un adecuado plan nutricional y al entrenamiento de fuerza personalizado, optimizando el metabolismo y la recuperación física.

-Alcanzar una pérdida de peso saludable y sostenible a largo plazo, con un enfoque en la reducción de masa grasa.

-Mantener o mejorar la masa muscular durante el proceso de pérdida de peso.

-Mejorar la fuerza y la movilidad general del cuerpo.

-Corregir la postura para reducir el riesgo de lesiones.

-Aliviar el dolor muscular y articular asociado a descompensaciones musculares y desequilibrios posturales.

Intervención Nutricional

Teniendo en cuenta el análisis genético, y para la intervención nutricional inicial, se tuvieron en consideración los factores más limitantes a la hora del diseño: hidratación, metabolismo de las grasas y carbohidratos, inflamación, detoxificación, metabolismo del hierro, tono vascular e intolerancias alimentarias. Asimismo, se analizaron en cada caso pruebas médicas, hábitos de vida y síntomas asociados al estrés en cada caso particular.

Se establecieron varios objetivos específicos en la intervención nutricional. En primer lugar, se planteó un TRATAMIENTO NUTRICIONAL DEL SUEÑO Y DEL ESTRÉS y la mejora el patrón dietético para abordar una pérdida de peso mediante la reducción de la masa grasa, garantizando al mismo tiempo el mantenimiento o incremento de la masa muscular.

Además, se optimizó la organización en la preparación de comidas, considerando la falta de tiempo para elaborarlas, con el fin de asegurar una mayor adherencia al plan nutricional. También se implementó un tratamiento nutricional orientado a la mejora del sueño y la gestión efectiva del estrés, dado su impacto significativo en el bienestar general de los pacientes.

La planificación de un tratamiento nutricional personalizado para el sueño y el estrés se enfocó en la integración de diversos componentes nutricionales y hábitos saludables, teniendo en cuenta sus resultados genéticos. Además de implementar rutinas que favoreciesen una correcta “higiene del sueño” para promover la secreción de melatonina, como evitar el uso del móvil antes de dormir, se incluyeron alimentos ricos en proteínas, como carnes, pescados y huevos, así como una variedad de verduras, ya que estos alimentos son una fuente importante de triptófano, vitaminas y minerales (como el magnesio, zinc o vitamina B6), claves para la síntesis de neurotransmisores como la serotonina y la melatonina. Además, se introdujeron en la cena carbohidratos complejos, para aumentar la biodisponibilidad del triptófano y se eliminaron estimulantes como la cafeína a partir de ciertas horas, según la predisposición de cada paciente para metabolizar más o menos rápido este estimulante. Finalmente, para abordar el estrés se valoró en cada caso la suplementación con adaptógenos como la Ashwagandha o Rhodiola.

En cuanto a la planificación para la recomposición corporal de cada paciente, ésta se orientó a la pérdida de masa grasa y al mantenimiento de una cantidad óptima de masa muscular. Se incluyeron también grasas saludables, como las de tipo omega-3, para reducir la inflamación. Asimismo, se ajustaron determinados nutrientes según las necesidades individuales para evitar procesos inflamatorios secundarios y garantizar una adecuada hidratación. Conforme el paciente fue perdiendo peso, se fueron ajustando progresivamente las cantidades totales de lípidos, proteínas y carbohidratos para mantener un déficit calórico hasta conseguir el peso objetivo y teniendo en cuenta, tal y como se ha mencionado anteriormente, el no generar dificultades a los pacientes en el seguimiento del plan nutricional, favoreciendo su incorporación de forma efectiva en el modo de vida de los pacientes, y asegurando que se sientan contentos y tranquilos.

Intervención Entrenamiento de Fuerza

En el estudio genético realizado para el diseño de entrenamiento de fuerza personalizado para cada uno de los pacientes se llevó a cabo un análisis de predisposición de sufrir lesiones sin contacto en ligamentos y tendones, tipología de fibras musculares, predisposición a presentar mayor o menor potencia aeróbica, fatiga muscular e inflamación.

Además de examinar los resultados genéticos, se realizó una valoración postural de cada paciente para observar posibles descompensaciones, seguida de un test en camilla para valorar la fuerza de cada grupo muscular y analizar con mayor detalle sus puntos débiles a nivel muscular. A partir de este análisis ambiental, junto con el estudio de sus resultados genéticos, se diseñó un plan de entrenamiento de fuerza personalizado a cada paciente. Este plan fue implementado y supervisado de manera continua por un entrenador personal, y de forma personalizada, del equipo de Baigene.

Componentes del programa de ejercicio:

Frecuencia: 1 ó 2 sesiones por semana de 30 minutos dependiendo de cada caso

Protocolo de fuerza: El trabajo de fuerza se adaptó a cada cliente según genética y valoraciones ambientales para definir un camino realmente eficaz y personalizado.

Resultados

Después de 4 meses de intervención, los pacientes mostraron una mejora significativa en la calidad del sueño, pasaron de una nota media de 3-4 a una nota media de 8-9 sobre 10, con una reducción de los episodios de insomnio, un aumento en la concentración y mejora del estado de ánimo, y una reducción del estrés, según el cuestionario de autoevaluación realizado.  

Los resultados en su composición corporal tras 4 meses de intervención fueron sumamente satisfactorios. En este período, todos los pacientes lograron una reducción de peso medio de 4,7 kg (Tabla 1; Figura 1b), manteniendo este peso estable durante los siguientes tres meses. Cabe destacar que la pérdida de peso se correspondió con pérdida de masa grasa.

Figura 1. Evolución mensual de la composición corporal media (a) y del peso medio de los pacientes (b) tras intervención nutricional y de entrenamiento de fuerza durante un periodo total de 8 meses.
Figura 1a. Evolución mensual de la composición corporal media tras intervención nutricional y de entrenamiento de fuerza durante un periodo total de 4 meses.
Figura 1b. Evolución mensual del peso total medio tras intervención nutricional y de entrenamiento de fuerza durante un periodo total de 4 meses.

En cuanto a la ganancia de fuerza, se observó una mejora notable en un plazo de apenas tres meses. A través de un enfoque meticuloso y progresivo, los pacientes experimentaron una mejora exponencial en sus niveles de fuerza a partir del 2mes, lo cual se reflejó en el peso que eran capaces de desplazar en cada ejercicio y en el tiempo requerido para realizar el esfuerzo.

En la Tabla 2 se muestra la mejoría de la fuerza media de los pacientes. Todos los individuos mostraron mejoras cuya media se encuentra en forma de porcentaje de mejora.

Ejercicio/zona anatómicaPorcentaje de MEJORA
Chest press/Pecho45%
Pull down/Espalda35%
Leg extensión/Pierna40%
Leg curl/Pierna55%
Tabla 1. Evolución de fuerza máxima en los diferentes ejercicios/zona anatómica en porcentaje.

Además de los beneficios físicos, la evolución de todos los pacientes fue notable en otros aspectos. Los resultados del test de camilla tras 2  meses de intervención mostraron una mejora general considerable, reflejando no solo un aumento en su fuerza y movilidad, sino también en su postura, con un margen adicional de mejora que en la actualidad se continúa trabajando con estos pacientes. En cuanto al plano frontal y eje anteroposterior, los pacientes mostraron las siguientes mejoras: la cabeza deja de estar adelantada en relación con la espalda, de entre 6-10cm se mejora a un valor de 2-4cm, mostrando finalmente una buena alineación.

En el contexto de la alineación del centro de gravedad (Figura 2) se ha podido observar una corrección de la asimetría, lo que refleja la mejora en la distribución del peso o el equilibrio.

Figura 2. Centro de gravedad. Los círculos rojos indican cómo ha ido variando la alineación del centro de gravedad en uno de los pacientes. El círculo rojo más actual es el que se muestra completamente coloreado en su interior.
Figura 2. Centro de gravedad. Los círculos rojos indican cómo ha ido variando la alineación del centro de gravedad en uno de los pacientes. El círculo rojo más actual es el que se muestra completamente coloreado en su interior.

Conclusiones

Esta revisión demuestra que un enfoque integral y personalizado en nutrición y ejercicios de fuerza es esencial para el éxito en el tratamiento del estrés y sus síntomas asociados, como el insomnio, la pérdida de calidad del sueño, la disminución de la concentración, la alteración del estado de ánimo y el aumento de peso, especialmente cuando se complica con una falta de tiempo. La combinación inicial de valoraciones y análisis del MétodoBaigene (Genética+Ambiente), un plan nutricional adecuado y un programa de ejercicios de fuerza adaptado ha permitido no solo una reducción significativa en el porcentaje de masa grasa sin pérdida de masa muscular, sino también una mejora en la calidad de vida y el bienestar general, proporcionando a estos pacientes una nueva oportunidad para gestionar mejor el estrés, con un notable avance en su salud general, sueño y concentración. La consecución de los objetivos de estos pacientes y la mejora de su bienestar  son indicadores muy positivos que reflejan el compromiso, la disciplina y la capacidad de adaptación de los pacientes como de los profesionales de nutrición y entrenadores de Baigene que han diseñado planes personalizados, guiado y asistido en este proceso.